Salamandra nocturna

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lunes, 20 de agosto de 2012

El contrato social

Título original: Du contract social; ou principes du droit politique.

Año de nacimiento: 1762

Autor: Jean Jacques Rousseau



"¿Cómo puede un hombre o un pueblo apoderarse de una inmensa porción de terreno y privar de ella a todo el género humano, sin cometer una usurpación digna de castigo, puesto que quita al resto de los hombres la morada y los alimentos que la naturaleza les ofrece?"




En boca de todos pero por pocos leído, nos hallamos ante uno de los mayores pilares de la Filosofía Política. Ciertamente adelantado a su tiempo, en sus páginas abundan comentarios bien afilados contra dios, el rey, la patria y lo que se tercie.

Con un pueblo airado contra sus carroñeros expropiadores y sus corruptos dirigentes, con un gobierno retrógrado, impopular, inepto y que no cumple ninguno de sus compromisos electorales y representativos, con un partido opositor connivente, blando y permisivo, con un rescate en ciernes que significará nuestra perpetua esclavitud a intereses ajenos, con el agua al cuello de una deuda que no hemos contraído pero que nos obligan a pagar a nosotros, con una sanidad, una educación y una justicia pública agonizantes; con los primeros brotes de legítima insurgencia alumbrando el noticiario; con, espero, una posible revolución en ciernes. Con todo eso, el contrato social, no es que esté roto: ha sido despedazado, ignorado y pisoteado. Ahora nos toca hacer arder sus restos y quemar a los que lo incumplieron. Una pira de billetes y de escaños y de trajes y de secretos y de mentiras. Quizá las cenizas abonen esta tierra malherida y asqueada de sus hijos.

martes, 8 de mayo de 2012

Signatura 400

Título original: Le cote 400
Año de nacimiento: 2011
Autora: Sophie Divry

"Una biblioteca es una cosa muy jerarquizada ... literatura francesa, historia: ahí tiene a la aristocracia, a la nobleza cortesana. En el mismo círculo tiene a los destronados de la filosofía y las religiones. Y luego a los marqueses de poca monta de las lenguas extranjeras. Un poco antes, los tonsurados de la sección de ciencias económicas y sociales, la nobleza de toga. Justo por debajo se pavonea la burguesía de las revistas y las gacetas, qeu siempre debate pero nunca actúa. Al lado, ciudadela inexpugnable, el bajo clero de la sección infantil. Y no hablemos de las zonas francas devueltas a los discos y los DVD, son unos advenedizos. Pero, más abajo aún, al final del todo, el proletariado, se lo digo yo, la sección de ciencias, geografía, informática, ocio, diccionarios y guías de viaje... ¿De qué sirvió guillotinar a Luis XVI si luego nos desprecian así?"


Estoy indignado. Como la protagonista de este libro y por el mismo motivo: la irracionalidad académica. No sé si sabrán que en el sistema adoptado para la clasificación de los libros en distintas temáticas se pasa de la signatura 300 (Ciencias sociales) a la 500 (ciencias exactas y naturales), dejando en la 400 una vacante que desafía toda lógica y todo orden racional.

Podrá parecer una tontería propia de un neurótico obsesivo (cosa que a veces soy), pero no soporto este tipo de cosas. La corriente eléctrica no va del polo positivo al negativo, me dan igual las convenciones que tuvieran los científicos antes del descubrimiento del electrón; las aves son reptiles por muy diferentes que nos parezcan y si no tienes una maldita categoría para rellenar tu clasificación decimal, dejas vacía la signatura 900 o la 000, no la 400.

Una vez dicho esto, he de decir que este pequeño librito lo disfrutarán todos aquellos que hayan fantaseado alguna vez con la idea de ser bibliotecarios (me vuelvo a confesar culpable) así como a los que no pueden callarse la boca y por todo protestan. Ambos se sentirán identificados con esta anónima monologuista obsesionada por el orden, amante de los libros y de las nucas, tímida desvergonzada y crítica implacable de la sociedad.

jueves, 8 de diciembre de 2011

La Peste

Título original: La peste

Año de nacimiento: 1947

Autor: Albert Camus


Hay siempre un momento en la historia en el que quien se atreve a decir que dos y dos son cuatro está condenado a muerte. Bien lo sabe el maestro. Y la cuestión no es saber cuál será el castigo o la recompensa que aguarda a ese razonamiento. La cuestión es saber si dos y dos son o no cuatro.





Esta novela es un elogio al médico. Al médico entendido como hombre mortal enemigo de la muerte, en todas sus facetas. La muerte como enfermedad, como presidio, como tedio, como ignorancia, como odio. La muerte como un miasma que habita cada suspiro y cada beso, como una infección que es imposible no transmitir, como un microbio que es imposible no incubar. La muerte es la peste.

Por ello, la labor del médico es infinita y está abocada al fracaso. Pero eso no la hace menos esencial. Las obligaciones no entienden de posibles e imposibles. El médico debe persistir en su ahínco curativo, aun estando exhausto y ahíto de muerte. No debe caer y rendirse a ella, no debe adorarla como algunos hacen. Es un guerrillero de la vida que debe defender cada centímetro de corazón y cada latido de senda.

Todo hombre está llamado a la Medicina, pero entre los que oyen la llamada algunos llevan bata y otros no.


Pero sabía que, sin embargo, esta crónica no puede ser el relato de la victoria definitiva. No puede ser más que el testimonio de lo que fue necesario hacer y que sin duda deberían seguir haciendo contra el terror y su arma infatigable, a pesar de sus desgarramientos personales, todos los hombres que, no pudiendo ser santos, se niegan a admitir las plagas y se esfuerzan, no obstante, en ser médicos.

martes, 1 de noviembre de 2011

Rapsodia Gourmet


Título original: Une gourmandise
Autor: Muriel Barbery
Año de nacimiento: 2000




"De pronto setní en la boca un estallido de guindilla y elementos impetuosos; los órganos ya no existen, ya no hay paladar, ni mejillas, ni mucosas: tan sólo la devastadora sensación de que se está librando una guerra telúrica en el interior de uno mismo"







Barbery nos muestra en esta su ópera prima los últimos momentos de la vida de un prestigioso crítico gastronómico a través de dos elementos que van alternándose capítulo a capítulo: Por una parte la búsqueda desaforada de un sabor, del recuerdo de un plato supremo que justificaría toda la vida y la obra del protagonista; por otro lado la visión que tienen del moribundo sus distintos allegados, que va desde el odio hasta la idolatría pasando por la dependencia, pero nunca llano y cálido cariño.

Se muestra ante nosotros a una persona orgullosa, exigente, virtuosa en su trabajo, tempestuosa en la amistad y el amor, radical en sus afectos y en sus decisiones y egocéntrica hasta tal punto que se diría que contempla el mundo como una mera prolongación de su dotado aparato digestivo y a las personas como menús que ha de degustar, deglutir, juzgar y (en la mayoría de sus casos) despedazar con su afilada crítica para después olvidarlos una vez hayan transitado lo más rápidamente posible por sus entrañas.

En los últimos momentos de su vida se adueña de él una sensación de vacío y sinsentido que intentará llenar con la búsqueda de un santo grial: el recuerdo de un sabor que no deja de rondarle pero que no consigue identificar. Como un deus ex machina hedonista, dicho sabor aparecerá en el último momento para salvarle. Un instante de placer que es capaz de justificar toda una vida, de perdonarlo todo.

Barbery utiliza pródigas descripciones, quizá demasiado cargadas o pedantes en ocasiones, pero también precisas y evocadoras. La verdad es que es casi imposible que me disgustara algo que mezcla dos de mis placeres favoritos: la lectura y la comida. Sin embargo, creo que Barbery escribe mejor sobre ideas filosóficas que sobre platos de alta cocina y me parece que esta obra está bastante por debajo de su más célebre "La elegancia del erizo", la cual, dicho sea de paso, es altamente recomendable.

"Comer no es la cuestión, tampoco vivir, sino saber por qué"


lunes, 8 de agosto de 2011

Ordeno y mando

Título original: Le Fait du prince

Año de nacimiento: 2008

Autor: Amélie Nothomb


Es la primera vez que leo algo de la autora que no sea autobiográfico. Las impresiones: engancha igual de bien y presenta ideas igual de novedosas y situaciones tan sorprendentes como siempre. La historia de un hombre en busca de su propia identidad como jamás nadie la había contado.

martes, 12 de julio de 2011

Ampliación del campo de batalla

Título original: Extension du domaine de la lutte.
Autor: Michel Houellebecq
Año de nacimiento: 2001

"Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. Algunos hacen el amor todos los días; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca. Algunos hacen el amor con docenas de mujeres; otros con ninguna. Es lo que se llama la "ley del mercado". En un sistema económico que prohíbe el despido libre, cada cual consigue, más o menos, encontrar su hueco. en un sistema sexual que prohíbe el adulterio, cada cual se las arregla, más o menos, para encontrar su compañero de cama. En un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas, otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y la soledad. El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad."



DIÁLOGO ENTRE BESUGOS SUBTERRÁNEOS

En algún lugar cercano a la triple frontera entre Argelia, Libia y Túnez, un jeep de camuflaje atraviesa lentamente la tórrida y viscosa atmósfera. Tres familias burguesas de origen francés, vestidas de camuflaje y armadas con pequeños prismáticos comprados por e-bay, escuchan atentamente las explicaciones del jefe de la expedición.

-Como pueden ver, estamos ante una manada de Elefantes Cartagineses, de la especie Loxodonta africana pharaoensis. No tengan miedo, pues estos magníficos e imponentes animales son muy pacíficos, pero será mejor permanecer en silencio para no espantarlos.


Mientras tanto, a un centenar de metros, un padre elefante aprovecha para impartir a su hijo una clase de campo de antropología avanzada.

Elefante hijo: ¿Esos son los humanos de los que tanto me hablas papá?

Elefante padre: Así es. Una especie curiosa, la humana. No dejan de correr frenéticos en una carrera inventada. Corren y corren sin dudar en dejar atrás a nadie, solo para descubrir que los ganadores no son menos fracasados que los perdedores. El premio del certamen es una amarga copa de vacío.

Elfante hijo: Que diferentes son estos humanos del resto de animales

Elefante padre: No te creas que tanto. Los otros animales también batallan estupidamente, solo que no lo saben. En realidad, estamos ante un problema metafísico o cosmológico. Todo el universo parece estar creado sobre un núcleo de fracaso. La derrota se manifiesta en todas sus leyes físicas, convirtiéndose en la mayor de las constantes. Todos los procesos desde el inicio de los tiempos se rigen por la misma dramática ley: la entropía aumenta con el tiempo. Traducido: La derrota es inevitable.

Elefante hijo: Entonces, ¿cada uno de nuestros pasos nos conduce a la destrucción y a la nada?

Elefante padre: No hijo, a nosotros no. Nosotros somos una excepción

Elefante hijo: ¿Y eso por qué?

Elefante padre: Porque además de no poder hablar, hijo, no existimos

Elfante hijo: ¿Qué quieres decir?

Elefante padre: Veo que no has repasado lo suficiente tus lecciones. El elefante cartaginés se extinguió poco después de que Roma conquistara el norte de África. No somos más que un puñado de huesos cubiertos por siglos de tierra. ¡Alégrate de tu extinción hijo! La única victoria posible es la derrota absoluta.

, no-dijo el cráneo del elefante ante la no-mirada de los arqueólogos en un planeta hace mucho desprovisto de toda vida en un universo estéril y apagado.

...

"De todos los sistemas económicos y sociales el capitalismos es, sin duda, el más natural. Eso ya basta para indicar que es el peor"

lunes, 16 de mayo de 2011

Ni de Eva ni de Adán

Título original: Ni d'Éve ni d'Adam
Autor: Amélie Nothomb
Año de nacimiento: 2007
Diálogos bibliotecarios: Hiroshima mon amour.


"Decirle a alguien que se ha terminado es feo y falso. Nunca se termina. Incluso cuando ya no piensas en alguien ¿Cómo dudar de su presencia dentro de ti? Un ser que ha contado para ti, siempre cuenta"



Otro libro autobiográfico de la Nothomb. Y ya van tres este año. A este paso acabaré conociendo la vida de la nipona-belga mejor que la mia propia.

Pero es que su vida engancha. Es una historia interesante contada, sufrida y gozada por una mente extraña y brillante. Amelie despliega en cada página su peculiar mirada, siempre inteligente y siempre llena de humor y sarcasmo. Así que entre carcajada y reflexión y sonrisa y guiño y genio, se van pasando las hojas casi sin que te enteres, como si un samurai sigiloso las hubiera ido cercenando hasta que te quedas con el libro terminado en la mano, el reloj dando las 5:00 a.m en la mesilla y mirando con cara de tonto la portada.

En este episodio Nothomb nos cuenta la historia que vivió con un alumno japonés y como compartió con él algo mucho más profundo que el amor. Tanto habría dado que hubiera explicado sus escarceos por alguna luna de júpiter, ya que esta mujer consigue siempre que el lector se identifique con ella, por más estrafalarias que sean (que lo son) sus aventuras.

"Tengo veintitres años y aún no he encontrado lo que buscaba. Por eso me gusta la vida. A los veintitrés años es bueno no haber descubierto tu camino"

Amelie Nothomb, la definición andante del humor inteligente

martes, 3 de mayo de 2011

¡INDIGNAOS!

Título original: Indignez-vous!
Autor: Stéphane Hessel
Año de nacimiento: 2010
Diálogos bibliotecarios: La insurrección que viene


"CREAR ES RESISTIR
RESISTIR ES CREAR"




No seré yo quien critique una llamada a la indignación. Mucho menos cuando viene de un hombre con una vida tan difícil, tan heroica y tan ejemplar. Y cuando se está dirigiendo a una juventud desideologizada, ahogada por el conformismo y el consumo, sin capacidad para sentir las injusticias en sus entrañas.

Sin embargo, este libro se me queda terriblemente corto. No aporta ninguna idea nueva, solo nos cuenta lo que ya sabemos. No es necesario que nadie nos informe de los atropellos de Sarkozy, son de sobra conocidos. Tampoco de las atrocidades israelíes, salen todos los días en el telediario.

El autor nos dice constantemente que nos indignemos, pero no propone nada qué hacer con esa indignación. Una vez enfurecidos ¿qué hacemos? ¿cómo nos organizamos? ¿de qué forma pasamos a la acción? La indignación por si misma no soluciona nada, hay que cristalizarla en hechos. Transformar la idea en fuego y la palabra en grito.

En definitiva, un libro que puede ser interesante para alguien que tome su primer contacto con la indignación frente a la injusticia, pero que para los que ya estamos suficientemente enfurecidos no nos aportará demasiado.

sábado, 29 de enero de 2011

Cuentos carnívoros

Título original: Contes carnivores
Autor: Bernard Quiriny
Año de nacimiento: 2008
Diálogos bibliotecarios: Edgar Alan Poe





Pierre Gould eligió como divisa estos dos versos del poeta Norge:

¡No creer sino en las leyendas

y desaprender la vida!




Hay algo en los trenes que invita a la lectura, mucho más que cualquier otro medio de transporte inventado hasta ahora por el hombre. Las líneas de tinta como raíles de ferrocarril atravesando una meseta nevada, el ritmo de las letras traqueteando en la mente. Todo suena a mecanografía, a madera y a intriga, hasta que te sorprende el revisor y de nuevo vuelves a estar en un cutre Regional Express, la madera se transforma en plástico y la Olivetti resulta ser un ejecutivo trajeado escribiendo un email en su portátil.

Pero así como los trenes invitan a la lectura, hay libros que piden tren a gritos. Suelen ser libros de relatos cortos, con elementos inquietantes y un poso exótico de fondo. Cuentos carnivoros rezuma todo esto por los seis lomos.

El título no es ninguna broma, el lector que lo abra lo hará bajo su propia responsabilidad. Los cuentos recogidos en esta colección son voraces antropófagos, con predilección por los tejidos nerviosos, ricos en ácidos grasos saturados de pensamiento. Tras acabar cada capítulo uno siente una extraña sensación de comezón, provocada sin duda por los diminutos dientes de las palabras.

Si finalmente deciden explorar esta selva de raros ejemplares botánicos, encontrarán en ella historias originales que les atraparán como un lazo del diablo. Relatos repletos de bibliografías ficticias, hechos extraños que distorsionan la realidad, dándole ese toque de colores intensos que tiene la materia en putrefacción. Se sentirá como si estuviera degustando un bistec cubierto de moho fluorescente, pero de sabor exquisito. O, tal vez, el que está siendo engullido sea usted...


"No recuerdo cuál de nosotros fue el primero que rompió a reir. El caso es que la risa se nos contagió hasta arrancarnos lágrimas de alegría. Yo fui el primero en desclazarse, quitarse el pantalón y lanzar a correr hacia las olas. Los camaradas me imitaron y corrimos por el petróleo como niños sobre nieve recién caída. Recuerdo la sensación deliciosa de pisar la goma negra y el chapoteo obsceno de mis pasos en la arena. Estupefacta, la gente nos miraba regocijarnos en la pocilga inmunda en que se había transformado el mar, gritando, riéndonos, lanzando al cielo coágulos de petróleo con la loca esperanza de manchar hasta la luna inmaculada"


Una última recomendación, empiece a leer el libro mientras sorbe de una pajita un vaso de zumo de naranja. Delicioso.

¡Zveck!